Josefa de los Ángeles

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domingo, 14 de octubre de 2007

Tiempo...


Bueno, estoy en temporada de muuuuuuchas actividades.

Organización de la semana aniversario del colegio de mi hijo (celebración del día de los abuelos, fiesta disfraces, día del profesor, preparar trajes, decoración salón, etc.), sin contar que además tengo que organizar el cumpleaños de Eduardo, quien cumplirá 7 años,(preparación de cositas ricas, souvenirs, torta, etc.).


Siento que el tiempo no me rinde nada, porque fuera de todos estos compromisos debo distribuir un poco para mi rol de esposa,madre, dueña de casa, amiga, mis labores, etc.


Ahora pasé a escribirle a mis amigas , que aunque son pocas las que pasan por acá, igual me gusta tenerles algunas novedades mías.


Estuve buscando en el ciberespacio algo relativo a lo que estoy sintiendo, y encontré esto que me pareció muy cierto:


"ES IMPORTANTE SABER SELECCIONAR NUESTRO TIEMPO. El tiempo es un recurso escaso, limitado e irreversible, testigo implacable de nuestras obras. Hablar de su gestión y de su empleo es hablar de nuestra vida. El tiempo mal utilizado es el principal causante de la insatisfacción, la angustia y la depresión; lo que origina un comportamiento de huida que provoca el activismo (múltiples y variables actividades improductivas).Nuestra sociedad se caracteriza por una impresión generalizada de falta de tiempo. El fenómeno es relativamente reciente y somos la primera generación en acusar ese problema. Con la aceleración del tiempo se crea una situación social de estrés negativo, cuya consecuencia inmediata es una sensible disminución de la calidad de vida. La abundancia de información -ordenadores, telecomunicaciones- nos crea nueva necesidades que nos somete a trabajar sin poder discernir las prioridades y nos produce un estancamiento general debido a la aceleración del ritmo de trabajo. Cuando vivimos día tras día este tipo de situaciones, por la noche solemos tener la sensación de haber hecho muchas cosas, pero sin sentido real, acompañado de una sensación de vacío.Frente a este fenómeno, y para poder enfocar cualquier situación, es necesario desarrollar la capacidad de poder estructurar nuestro empleo del tiempo, no solamente en eficacia, sino también en disponiblidad.También es importante saber seleccionar nuestro tiempo y dar prioridad a determinadas cosas. No es la función, ni la profesión, ni el puesto de trabajo lo que define la estructura del tiempo;sino el enfoque que cada uno tiene de su puesto y la función y la forma en la que concibe su papel.

Hoy, ser eficaz es gestionar el flujo del trabajo con más inteligencia que los demás, sabiendo elegir entre aquellas acciones que producen mayor impacto. Debemos reapropiarnos de nuestro tiempo y dirigirlo en función de lo que queramos ser y realizar.Hay que pasar de esta situación de tensión penosa a un estado de serenidad y, a la vez, de mayor eficacia. La presión del tiempo reduce el horizonte temporal y nos hace sentir impotentes incluso en las cosas importantes. La buena gestión del tiempo es un ejercicio de determinación, reflexión y creatividad. Para ello, hay que saber distribuir los tiempos de los que disponemos: los necesarios, que son las preparaciones de reuniones, expedientes para clientes, etc., y el tiempo de creación, que suele ser el que más nos gusta y es en este tipo de tiempo donde el inventor inventa, el vendedor vende, etc. Este suele representar el treinta por ciento del tiempo total de trabajo; el secreto para conseguirlo consiste en generar tiempo de creación, transformando lo obligado en creativo para ser el creador de nuestro tiempo y de nuestra vida. "


Y como dijo el poeta:

“El tiempo no es lo que importa:

lo que importa es que la vida

con el tiempo se te acorta”.

1 comentario:

Marifé dijo...

Mi querida Claudia,
yo también me siento muy identificada con esas palabras.

Mi solución fue involucrarme menos en los grupos y limitar el tiempo frente al ordenador.

Espero que encuentres tu propia solución para finalizar el día satisfecha de lo que has hecho y sin sentir insatisfacción por las cosas que hubieses querido hacer.

Mañana será otro día, con otras 24 horas para hacer otras muchas cosas...

Un abrazo muy fuerte, amiga. Sabes que te tengo siempre cerca. Un beso