Josefa de los Ángeles

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sábado, 9 de septiembre de 2006

Y se cayó el dientecito!!

Eduardo estaba muy impaciente por perder su primer diente y recibir la visita del Ratoncito Pérez. Constantemente estaba preguntándome si le iba a doler mucho cuando se le fuera a caer el diente, si acaso le iba a salir sangre, en fin, una pregunta tras otra... cuando finalmente llegó el día y si no me doy cuenta a tiempo, perdemos el diente y la historia habría pasado sin pena ni gloria.

El domingo pasado, 03 de septiembre, estábamos en casa de mis suegros. Eduardo terminaba de lavarse la cara y los dientes y estaba en eso, secándose la carita, cuando me doy cuenta de que la toalla tenia unas leves manchas rojas. Como Eduardo suele secarse la cara y la boca con esta última abierta, lo primero que pensé era que el diente se le había enredado en la toalla... justo lo que pensé, el diente no estaba donde tenía que estar (en la boca, junto a sus otros amigos dientecitos), pero tampoco estaba en la toalla!!!, ufffffff, empecé a revisar al Edu y cha chan!!!! lo tenía pegado, por esas casualidades de la vida, en el pijama, sobre su hombro izquierdo... ufffffffffffffffffffffffffffffffffff, al fin podía respirar tranquila, podíamos seguir con la tradición del dientecito. Así que no quedó más remedio que guardarlo de forma muy segura, que no se fuera a perder, a caer ni nada, para que llegara a casa sano y salvo (este diente tenía más precauciones que el Manto Sagrado o el Santo Grial), y poder ponerlo bajo la almohada y esperar la visita del ratoncito. A lo largo del día, Eduardo preguntaba a cada rato por su diente, "¿lo guardaste bien mami"?, "¿dónde lo dejaste"?, "¿lo puedo ver de nuevo?", "¿en tu tiempo de niña existía el ratoncito pérez"?... claro, como le conté que cuando niña no había computadores, ahora cree que nací en el paleolítico, que ratón pérez ni que nada, a lo más un dinosaurio visitando a la mamá cuando niña, ja,ja,ja,ja; pero lo que más gracia le causó fue saber que yo tiraba los dientes al techo de la casa, ja,ja,ja, pero no le costó entenderlo pues sabe que no me gustan ni de broma los ratones, así que menos iba a permitir uno en mi almohada, por más monedas que fuese a dejarme.
Ay estos niños!!! y Mateo, para no quedarse fuera del cuento, también estuvo ese domingo con su boca abierta, mostrándole a quien fuera sus dientes, sin entender mucho porqué le celebrabamos tanto los dientes a su hermano. La creatividad y el ingenio tampoco quedaron fuera de este cuento: Eduardo encontró una utilidad muy práctica al espacio que dejó la caída de su diente y es utilizarlo para apoyar una bombilla y así poder tomar bebida, sin necesidad de afirmarla con las manos, juas, juas.Ah!! y el ratoncito pasó y le dejó un billete de "doscientos pesos", dijo Eduardo, ja,ja,ja, se le cayó un cero a mi hijo... y colorín colorado el cuento del ratoncito Pérez no se ha acabado, pueden ver la historia en el link que les dejo más arriba.

domingo, 30 de julio de 2006

Mis niños conocieron la nieve!!

Hoy, domingo 30 de julio del 2006, mis hijos conocieron la nieve!!!

Y fué genial. Nunca les dijimos con Marcos que los llevaríamos a conocer la nieve.

Resulta, que muy cerca de acá, a poco menos de una hora en auto, nevó muy fuerte, por lo que los altos cerros de Olmué se nevaron; y ha hecho tanto frío (dicen que es una onda polar), que la nieve se ha mantenido. Por lo que decidimos llevarlos a que la conocieran.
Les dijimos, Marcos y yo, que iríamos a explorar a unos cerros de Olmué. Pero lo que no le calzaba a Eduardo era que me veía guardar ropa en bolsos, tres mudas para cada uno, por lo que me preguntaba a cada rato si nos quedaríamos a dormir allá. Yo le decía que no, que les llevaba ropa por si se ensuciaban, para poder cambiarles. Bueno, el asunto es que salimos de casa, junto a unos amigos y sus hijos, y emprendimos viaje... llevamos huevos duros, bebidas, galletas, pollito asado, café... incluso la mesita armable de camping, con sillas y todo, no!! si no era cualquier paseo!!! ... era el día que nuestros hijos conocerían la nieve. (Yo la conocí como a los 11 años). Los niños durmieron en el trayecto, pero cuando estábamos acercándonos a la zona de nieve justo despertaron y comenzaron a ver automóviles que llevaban monitos de nieve en el capó y se alegraron muchísimo... fué encontrar un buen lugar donde estacionarnos y bajarnos junto con los pisos del auto (para usarlos como trineo) y dejarnos llevar por la alegría, la emoción, el juego... fue muy lindo ver sus caritas de sorpresa, de novedad, de ilusión... de agradecimiento. Mateo no paraba de jugar con la nieve y eso que sus manitos estaban rojas de frío, pero se solucionó prontamente con un buen par de guantes. Eduardo no paraba de agradecernos porque pudo conocer la nieve. A cada momento nos decía que era un día maravilloso. Me voy a dormir feliz, con el corazón hinchado de alegría, porque una vez más pudimos cumplir los deseos de nuestros hijos.

Gracias Señor!!!

sábado, 29 de julio de 2006

Diccionario familiar

Bueno, los niños a uno siempre lo sorprenden, ya sea con sus razonamientos, con su vocabulario, con su creatividad, en fin... con todo. Por eso, a medida que vayan pasando cosas o vaya recordando las memorables, las iré dejando plasmadas acá para tener un recuerdo tácito de las "creaciones" de mis querubines. (Lo bueno será que yo me acuerde de irlas anotando acá, ja,ja,ja)

Diccionario de Mateo:
Pupú = Pipí
Tatá pupú = chao pipí
cacanene = Monsters Inc.
Buz = Buzz Lightyear
Ta ta nan = Lazy Town / Sportacus
Uhhhhhhh ( levantando la cabeza y los labios) = elefante
Lala = Abuelita María
Lal = Eduardo
Tata (con voz grave) = Tata Miguel
Tata (voz normal) = Tata Alberto
Yuyu = jugo / bebida / vaso para beber
Tenne = hielo
Col = pelota / gol

Diccionario de Eduardo hasta los 3 años aprox.:
Coi-Coi = pajarito
Opi = Winnie the Pooh / Mamadera
Nejo = Conejo

5 años :
Futigivo = Fugitivo
Denoté = Derroté

viernes, 7 de julio de 2006

Viernes 07 de julio del 2006

Son exactamente, la 1:00 hrs. y aquí estoy, poniendome al día con mis cosas, tratando de organizar mi tiempo, escuchando a Donna Summer (Funky Town), junto con la lluvia, que me recuerda las mejores lluvias del sur.Mateito está enfermo, tiene herpes bucal... ay!! que doloroso, quisiera yo sentir el dolor en vez de él... me parte el alma cuando lo escucho quejarse y llamarme "mamá" con una voz gutural, llena de dolor y saliva, es ahí cuando le pido a Dios que me dé su dolor para que no sufra. Es un poco irracional (mirandolo friamente) que uno se transforme en una especia de mártir al ser madre, uno es capaz de aguantar lo inaguantable y desear vivir las peores pesadillas con tal que no la sufran nuestros hijos... (acaba de comenzar a cantar Luis Miguel "No se tú"). Eduardo duerme agotado, tuvo su clase de Taek Wondo y cada día me sorprende lo hermoso que es, física, espiritual y emocionalmente. Sigue lloviendo, ojalá Eduardo pudiera escuchar la lluvia, le encanta, igual que a su padre.

La foto que pongo es de mis niños en casa de mis padres, hace poco, en Junio. ¿Porqué los extraño tanto?, yo que era la fuerte... desde que fuí madre mi manera de sentir, de querer, de expresarme, de mostrarme frente a los demás cambió demasiado. No me estoy quejando, tan sólo dejo registro de que mi cambio en muchas cosas y frente a muchas cosas es un hecho del cual soy conciente.

Yo.