Tratando de no darle mucha importancia a esta fiesta extranjera me he ido envolviendo en ella casi por obligación.
Bendito marketing!!!!, bendita publicidad!!!
Y allí estaba yo y mis hijos. Disfrazados. Diciendo "dulces o travesuras!!". Recorriendo el barrio...
Eduardo disfrazado de vampiro. Mateo disfrazado de fantasmita. Y yo, un ser híbrido sin personalidad definida, con tendencia a mujer vampiro (si es que lleva capa, polvitos plateados en el rostro y un cintillo con murciélagos blancos muy delicados adornados con brillitos y plumas pequeñas).
No estuvo del todo mal, la calabaza y el caldero están repletos de dulces!!!
P.D.: Sigo debiendo fotos
2 comentarios:
Hola Claudia!!!
que maravilla lo que contas, jajajaja lo que hace este mundo globalizado nooo? una maravillita de mama sos!
estos hijitos el dia que se tranformen en adultos se acordaran con una sonrisa ese dia que recorrimos el barrio disfrazados con MAMA!!!!
felicitaciones y un aplauso para vos y tus amores!
besos desde Argentina!
Gracias Brisa por tu comentario!!
Como madre, tu bien sabes que uno es capaz de muchas cosas.
Besitos para tí.
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